Ayer, mientras revisábamos el cierre del Impuesto sobre Sociedades de uno de nuestros clientes, recibimos una llamada que resume perfectamente una de las dudas más habituales entre los empresarios.

Roig & Roig: «Buenos días Antonio, que tal? te llamo porque ……  en resumen, del impuesto de sociedades sale a pagar 500€…..»

Cliente: «¿Cómo puede ser que tenga que pagar 500 € de Impuesto sobre Sociedades? ¡Si no tengo ese dinero en el banco!»

Roig & Roig: «De acuerdo, esta duda es muy frecuente, te hago las siguientes preguntas:¿Has ido sacando dinero de la empresa durante el año?»

Cliente: «Sí, claro. Para mis gastos. Al fin y al cabo, la empresa es mía.»

Roig & Roig: «¿Ese dinero se ha cobrado mediante una nómina, un reparto de dividendos o con algún otro concepto correctamente documentado?»

Cliente: «No… simplemente lo iba transfiriendo cuando lo necesitaba.»

Roig & Roig: «Ahí está la explicación. Ese dinero ha salido del banco, pero no ha reducido el beneficio de la empresa. Contablemente, el beneficio sigue existiendo y, por tanto, el Impuesto sobre Sociedades también.»

Al otro lado del teléfono se hizo un breve silencio.

No era un problema de impuestos.

Ni de contabilidad.

Era un problema mucho más común: confundir el dinero de la empresa con el dinero del socio y pensar que tener menos dinero en el banco significa automáticamente tener menos beneficios.

Esta conversación, con pequeñas variaciones, se repite con mucha frecuencia en nuestro despacho. Y precisamente por eso hemos decidido escribir este artículo.

 

La pregunta a la duda de si es posible no tener liquidez a pesar de que la cuenta de resultados indique beneficios la respuesta es sí. Es perfectamente posible que una empresa tenga beneficios y, al mismo tiempo, no disponga de dinero suficiente en el banco para pagar el Impuesto sobre Sociedades o incluso las nóminas. El beneficio contable y el dinero disponible (tesorería) son dos conceptos completamente diferentes. Confundirlos es uno de los errores más habituales entre empresarios y autónomos.


Puntos clave

  • Tener beneficios no significa tener liquidez.
  • El Impuesto sobre Sociedades se calcula sobre el beneficio contable, no sobre el saldo bancario.
  • El dinero que el socio retira de la empresa no siempre es un gasto deducible.
  • Si el socio extrae dinero sin una retribución o un reparto de dividendos correctamente formalizados, el beneficio contable no disminuye.
  • Una buena planificación financiera evita sorpresas cuando llega el momento de pagar impuestos.

“Pero… si no tengo ese dinero”

Como hemos comentado, un cliente sorprendido al recibir el cálculo del Impuesto sobre Sociedades.

Su reacción fue inmediata:

“¿Cómo puede ser? No tengo ese dinero en el banco. Tendré que poner 500 euros de mi bolsillo para pagar el impuesto.”

Esta conversación ocurre mucho más de lo que imaginas.

Y la respuesta siempre empieza igual:

El dinero del banco y el beneficio de la empresa no son lo mismo.


¿Qué son realmente los beneficios?

Cuando hablamos de beneficios nos referimos al resultado económico que obtiene la empresa después de restar los gastos deducibles a los ingresos.

Es decir:

Ingresos – Gastos = Beneficio

Sobre ese beneficio se calcula, entre otros aspectos, el Impuesto sobre Sociedades.

Pero ese beneficio no representa necesariamente el dinero que queda en la cuenta bancaria.


Entonces… ¿dónde está el dinero?

En el caso de nuestro cliente, la respuesta era sencilla.

Durante el año había ido retirando dinero de la empresa para sus gastos personales.

Pensaba que, como la empresa era suya, podía utilizar ese dinero libremente.

Y, efectivamente, podía retirarlo… pero eso no significa que ese dinero sea un gasto para la empresa.


El error más habitual: confundir la empresa con el bolsillo del socio

Una sociedad limitada tiene personalidad jurídica propia.

Aunque seas el único socio, el dinero de la empresa no es automáticamente tu dinero personal.

Si retiras fondos de la empresa existen distintas posibilidades:

  • Retribución como administrador o trabajador.
  • Reparto de dividendos.
  • Devolución de préstamos.
  • Cuenta corriente con socios.
  • Otras operaciones correctamente documentadas.

Si simplemente haces transferencias para gastos personales sin la correspondiente justificación contable y fiscal, el beneficio de la empresa no disminuye, pero la liquidez de la empresa SI.


El caso práctico

Imaginemos esta situación:

La empresa factura durante el año y obtiene un beneficio contable de 2.500 €.

Durante ese mismo ejercicio, el socio ha ido transfiriéndose esos 2.500 € para cubrir gastos personales.

Cuando llega el cierre del ejercicio, el empresario piensa:

“Ya me he gastado ese dinero.”

Y tiene razón.

Pero desde el punto de vista contable ocurre otra cosa.

Como esas retiradas no son un gasto deducible, el beneficio sigue siendo de 2.500 €.

Por tanto:

  • La empresa sigue teniendo un beneficio de 2.500 €.
  • Sobre ese beneficio deberá calcularse el Impuesto sobre Sociedades.
  • Si además ya no queda dinero en la cuenta bancaria, el empresario tendrá que aportar liquidez para afrontar el pago.

El problema no es el impuesto.

El problema es haber confundido el patrimonio de la empresa con el patrimonio personal del socio.


Beneficio no significa liquidez

Esta es una de las lecciones más importantes que debería conocer cualquier empresario.

Una empresa puede tener beneficios y, al mismo tiempo:

  • No disponer de efectivo suficiente.
  • Tener clientes que todavía no han pagado.
  • Haber invertido en maquinaria.
  • Haber comprado existencias.
  • Haber destinado el dinero a otras necesidades.
  • O haber retirado fondos para el socio.

Por eso los economistas analizamos dos conceptos distintos:

Rentabilidad y tesorería.

Ambos son fundamentales, pero responden a preguntas diferentes.


¿Qué dice la normativa?

El Impuesto sobre Sociedades grava el beneficio obtenido por la sociedad, determinado conforme a la normativa contable y con los ajustes previstos en la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades.

Asimismo, la separación entre el patrimonio de la sociedad y el del socio deriva de la propia naturaleza de las sociedades de capital reguladas por el Real Decreto Legislativo 1/2010, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital.

En consecuencia, retirar dinero de la empresa no implica automáticamente reducir el beneficio fiscal de la sociedad.


Errores frecuentes

  • Pensar que el dinero del banco refleja el beneficio de la empresa.
  • Sacar dinero de la sociedad sin planificar cómo se contabilizará.
  • No distinguir entre patrimonio personal y patrimonio empresarial.
  • No reservar liquidez para el pago de impuestos.
  • Revisar únicamente el saldo bancario y no la cuenta de resultados.
  • Creer que cualquier salida de dinero constituye un gasto deducible.
  • Esperar al cierre del ejercicio para analizar la situación financiera.

La recomendación de Roig & Roig

La mayoría de estos problemas no aparecen porque la empresa vaya mal.

Aparecen porque el empresario no dispone de información suficiente para interpretar lo que está ocurriendo.

Nuestro trabajo no consiste únicamente en presentar impuestos.

Consiste en ayudarte a entender qué significan los números de tu empresa para que puedas tomar decisiones antes de que aparezcan los problemas.

Si durante el año analizas periódicamente el beneficio, la liquidez y las retiradas de fondos, evitarás situaciones como la descrita en este artículo.


Preguntas frecuentes

¿Puedo retirar dinero de mi empresa cuando quiera?

Depende de cómo se documente y contabilice esa operación. No toda retirada constituye un gasto deducible.

¿Por qué pago Impuesto sobre Sociedades si ya no tengo ese dinero?

Porque el impuesto se calcula sobre el beneficio de la empresa, no sobre el saldo de la cuenta bancaria.

¿El dinero que saco de la empresa reduce los beneficios?

No necesariamente. Dependerá del concepto por el que se retire.

¿Qué diferencia hay entre beneficio y liquidez?

El beneficio mide la rentabilidad obtenida. La liquidez indica el dinero disponible para pagar obligaciones.

¿Qué ocurre si no puedo pagar el Impuesto sobre Sociedades?

Existen mecanismos como los aplazamientos en determinados supuestos, pero lo recomendable es planificar la tesorería con antelación.

¿Cómo puedo evitar esta situación?

Realizando un seguimiento periódico del beneficio, la tesorería y las operaciones entre la empresa y el socio, con el asesoramiento adecuado.

 

Si necesitas ayuda o respuestas a tus dudas, nos reunimos.

 

Thaïs Amor

Dep. Fiscal i Comptable